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domingo, 28 de noviembre de 2021

Nos deja Almudena Grandes


«La literatura teje y desteje desde hace siglos un inmenso tapiz fabricado con las historias que condensan los hilos de la existencia humana.»




sábado, 27 de noviembre de 2021

En el día del Maestro

Hay una profesión que es la madre de todas las profesiones. Porque es la que inicia el camino y -si se hacen bien las cosas- la que siembra vocaciones que con el tiempo se convertirán en los expertos del mañana. Y no solo eso, sino que es la profesión que nos enseña cómo completarnos como personas, abriéndonos los ojos al mundo.

¿Os parece que exageramos? Pensadlo bien. ¿Dónde aprende uno a leer? ¿Y qué es la lectura sino la puerta a mil universos diferentes al nuestro y las experiencias de millares de otras personas que quisieron compartirlas con la humanidad? ¿Dónde nos empezaron a mostrar lo maravilloso que era ser bombero, médico, veterinario, astronauta, investigador, pintor o músico?

Hay quien piensa que el oficio de maestro es poca cosa. Algo así como un cuidador de niños (que tampoco es moco de pavo). Enseñar el alfabeto, los colores en inglés, hacer figuras de plastilina, las tablas de multiplicar o pintar sin salirse de la raya no puede ser tan difícil ¿no? No es como enseñar cálculo diferencial o histología ¿no?

Pues a lo mejor es algo más complicado de lo que esas personas piensan. Que el contenido sea fácil para un adulto (o para muchos, al menos) no quiere decir que sea fácil enseñarlo a los peques, que están empezando a descubrir el mundo. Además, están en el momento perfecto para aprender algo más que números y letras, aunque hay que recordar que la tarea de educar en valores no corresponde solo a los maestros, sino que corresponde -sobre todo- a los padres, y estos tienen que continuar la labor cuando el niño sale del cole.

Pero sobre todo, donde un maestro puede dejar huella, es en el cariño y en el entusiasmo que consiga transmitir. Es cierto que la mayoría de las veces van a ser triunfos anónimos, semillas que solo se verán completamente germinadas y desarrolladas mucho tiempo después, pero ¿no convierte esto la tarea del maestro en algo doblemente hermoso?