Para aquellos que decidieron caminar sin rumbo fijo y aterrizaron en un lugar como éste. Aquí tenéis vuestro sitio.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un erizo en la mochila. Embalse de los Morales. Final

En la primera parte de este relato sobre nuestra excursión al embalse de los Morales dejamos a nuestro erizo probándose un sombrero como éste. 

La verdad es que le queda que ni pintado ;P


Otra pose





Y si os acordáis, nosotros nos entreteníamos perdiendo la vista en el embalse. 


Momento de foto





Reanudamos la marcha después de hacer la parada de rigor para el almuerzo de media mañana. En un pequeño charco revolotean inquietas unas cuantas libélulas. Alguna hasta osa quedarse unos segundos parada en el aire para poder salir bien en la foto.


Como un helicóptero





Y en un momento de reponer energía se detiene un poco más... lo justo para inmortalizar sus reflejos en una bonita foto.


Posado pactado





Como ya os adelantamos, tanto los paneles informativos como la señalización son bastante buenos. Para lo corto que es el camino no faltan las indicaciones de cuánto queda para llegar al final.


En la ruta




De la lista de aves vistas queremos destacar esta especie que nos resultó un tanto particular poder ver por allí. Consultando diversas guías de aves hemos comprobado que podría tratarse de un ratonero de estepa (Buteo buteo ssp. vulpinus). 

No nos cuadraba mucho con la imagen habitual del ratonero común a la que estamos acostumbrados. La especie Buteo buteo la hemos visto muchas veces antes y no se parecía mucho a este de la foto, pero no tenemos todas las garantías para poder afirmar al cien por cien que sea un ratonero de estepa.


¿Buteo buteo ssp. vulpinus?





Entre la hojarasca de roble vemos unos cuantos saltamontes de tamaño muy reducido. Acercarse muy, muy despacito con la cámara antes de que peguen el gran salto requiere mucha paciencia y unos cuantos intentos.


Un gran saltarín




Aunque no muchas, conseguimos ver alguna mariposa. Ésta era realmente diminuta. El tamaño de la imagen no ofrece la posibilidad de comparar con alguna escala, pero podría medir menos de dos centímetros.


Otra mariposa





Más carteles, en este caso para interpretar mejor el paisaje.


Una panorámica





Las plantas siempre llaman nuestra atención. Siendo un cardo también se presta para la foto.


Más pinchos





Nuestro erizo no perdió detalle de todo lo que íbamos viendo. ¡Hasta tuvo tiempo de jugar con las bellotas!


Muchas sonrisas





Ya faltaba poco para acabar la senda. El último vistazo lo reservamos para ver la presa antes de marcharnos.



¡Hasta la próxima!






Y en el próximo episodio, nuestro erizo se encontrará con nuevos compañeros de viaje que vivirán nuevas aventuras a nuestro lado. 



¡Hola!




CONTINUARÁ... MUY PRONTO...






Un erizo en la mochila. Embalse de los Morales. Primera parte

Sacamos de nuevo a recorrer el campo a nuestro erizo. Esta vez tocaba el embalse de los Morales. En una ruta circular bien llevadera y cortita pasamos la mañana del lunes.



Aquí veis una de las señales del sendero nada más comenzar a caminar. Está muy bien indicado, no tiene pérdida ninguna.


Por allí =>





El otoño deja su huella por todas partes. Por todo el sitio se ven detalles que nos avisan de que ya llegó esta época donde la naturaleza comienza a dar alguno de sus frutos. Es el caso de numerosos escaramujos que ponen el toque rojo carnoso a la vereda.


En algunos de ellos aparecen extrañas bolas que recuerdan en su forma a las castañas, no siendo porque no tienen pinchos y no se trata de frutos, sino de agallas que produce una especie de insecto de nombre Diplolepis rosae.


Escaramujo con agalla





Leer los carteles que de vez en cuando nos acompañan durante el paseo también es algo a lo que le dedicamos tiempo. Ya veis que nuestro erizo no se pierde ni una...


Los dos bien aplicados





...Y hace constar que se trata de una zona especial donde es aconsejable prestar atención a las aves y el entorno.


A ver aves :)




Por citar sólo algunas de las aves que pudimos ver a lo largo del trayecto, serían: buitres (leonado y negro), verdecillos, urracas, mirlos comunes, rabilargos, milanos reales, azulones, cormoranes, petirrojos, lavanderas (común y cascadeña), colirrojos tizones, gorriones, pitos reales y otras tantas. 



No sólo nos quedamos un buen rato mirando al cielo, a ras del suelo encontramos cosas curiosas de algún insecto como es este nido de avispa alfarera. Si os fijáis bien en la foto, veréis que además hay un segundo nido sobre él; su ocupante es de otra especie diferente de avispa alfarera que aún tenemos que determinar.



Nido sobre nido






Y como insecto, esta Sarcophaga carnaria posa para ver toda su anatomía con bastante resolución.


A contar quetas






Alguna que otra flor fuera de temporada aguanta los rigores del frío...

Muy querida





Como castaños hay muchos, una foto está dedicada para este árbol tan de otoño... 


Tricolor






Ya cerca del embalse los reflejos sobre el agua invitan a contemplar la escena durante unos momentos. Parecía como si la mismísima Dama del Lago fuera a romper en cualquier instante esa cristalina superficie blandiendo a Excalibur. 



Aguas rutilantes






Y con la vista de esa ingente masa azul nos quedamos allí entre azulones y cormoranes, absortos tras esa estampa. Mientras, nuestro erizo se mimetizaba con el medio y se atrevía a probarse algunos modelos para lucir en esta pasarela otoño-invierno. Aquí lo veis pues con un sombrero único.



Con un erizo en la cabeza





Nuestro coqueto amigo os espera en la siguiente entrega de esta excursión. Sin duda toca decir...


¡TOMA CASTAÑA!





martes, 1 de noviembre de 2011