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domingo, 20 de enero de 2013

¿Por qué no salimos de la crisis?

A día de hoy aún colean todo tipo de comentarios acerca de cómo podemos empezar a ver el final del túnel para salir definitivamente de la crisis. Nosotros intentamos evadirnos del pesimismo generalizado y no darle más cancha, porque los malos augurios lo que hacen es agravar el problema.

Pero de vez en cuando también hablamos del tema. Si todo este tinglado se está dilatando tanto en el tiempo es porque responde a una ESTRATEGIA bien tramada. Argumentamos un poco lo que queremos decir:

Leyendo algunos libros como "El arte de la guerra" ves mucha similitud entre sus planteamientos y lo que está ocurriendo:


  • Divide y vencerás: los enemigos son mucho más fáciles de doblegar si reina el desconcierto y no permanecen unidos. En este caso es fácil de entender que si hay discrepancia y la gente no se implica de igual manera es terreno llano para que impere el desconcierto, y a río revuelto, ganancia de pescadores. Los ejércitos que hacían de sus filas un escuadrón férreo eran mucho más difíciles de vencer.

  • Utilizar el desgaste: a estas alturas la gente está con una ganas enormes de cambiar los titulares agobiantes por noticias más esperanzadoras. El desgaste continuado es otra forma de agotar el optimismo para remontar mejor, y si el escuadrón pierde el ánimo, la batalla se hace favorable para el enemigo. 

  • Atacar a los individuos más débiles: igual que ocurre en la naturaleza donde el depredador busca a los animales más viejos, enfermos o crías, o en las guerras se persiguen determinados sectores de población, en este caso con la crisis las clases más desfavorecidas son las que más sufren las consecuencias.

  • Hacerse el sueco: si hay que dar la cara y dar noticias de cómo está el panorama, cuando se trata de responder ante cuestiones importantes que no tienen una respuesta favorable, lo mejor es escurrir el bulto. Muchos grandes personajes de la historia se "hacían los tontos" para no desvelar información. Si habéis leído el libro de Robert Graves "Yo, Claudio" o habéis visto la serie de la BBC, Claudio era un emperador que a ojos del resto parecía poco cualificado, pero en realidad era verdaderamente brillante. 

  • Prolongar el tiempo del conflicto: de hecho, cuanto más dure mejor. Y si en lugar de resolverse en una sola batalla se plantean numerosas y se hace más largo, el adversario tiene más tiempo para meditar y pensar bien cuáles van a ser los próximos movimientos que dará en lo sucesivo. Si nos damos cuenta, esto es así desde hace mucho y está estancado porque se gana tiempo.


Ante todo esto, como siempre lo que hay que hacer es 
desarrollar TU PROPIA ESTRATEGIA 
y permanecer atentos a todo lo que nos rodea. 

Hay que estar UNIDOS, CON BUEN ÁNIMO, 
SER FUERTES O HACERNOS FUERTES, 
LEER BIEN LAS NOTICIAS y 
NO MIRAR MUCHO EL RELOJ.



Y NO OLVIDÉIS SONREIR :)





lunes, 23 de julio de 2012

Ahora vas y me censuras

El tijeretazo perpetuo sigue. La tijera corta ya no solo trajes, también ideas. En estos tiempos convulsos deberíamos estar más atentos a todo lo que se está diciendo. La información puede ser entendida de muchas maneras y únicamente con un espíritu crítico seremos capaces de ver y saber bien las cosas. Si también llega finalmente la tijera a los medios de comunicación, no sería la primera vez, la censura siempre ha estado presente. Esta serie es solo un ejemplo de cómo se hacían las cosas y de la mentalidad que cuajaba no hace mucho. 

Nos hace falta más filosofía, más interiorizar el discurso con el que debemos quedarnos, no todo lo que se dice y que alienta a las masas tiene que ser necesariamente válido. 

El otro día estuve leyendo los ensayos de Ortega y Gasset; me apetecía imaginarme cómo vería él estas circunstancias que nos ha tocado vivir.

Ortega y otros pensadores se posicionarían sin duda ante la reflexión, ante no lanzar ideas así como así, sin valorar sus consecuencias. No sé qué pensarían de todas estas revueltas, pero creo que dirían que habría que luchar, claro, pero con cabeza. También releí un poco del libro " El arte de la guerra". El enfoque de las civilizaciones orientales aporta una visión muy diferente. Siempre combatir, pero estudiando todos los movimientos del enemigo, es su mejor ofensiva. Sucede como cuando juegas al ajedrez: mientras un oponente impulsivo quiere acabar pronto con la partida y realiza movimientos sin pensar, el contrincante que medita bien la jugada y que es capaz de predecir las siguientes tiene la victoria. 

Necesitamos más pensadores, más gente brillante que sepa conducir bien a la sociedad. Llegan entonces los recuerdos de otras épocas, también de muchos jaleos en la calle, de una y mil manifestaciones. Y, siendo un contexto similar, nada tiene que ver en realidad. En esos años había otra mentalidad en la gente, más camaradería. Hoy en día luchamos juntos, pero no unidos. 

En ese recuerdo, el caldo de cultivo que hizo posible que pudiésemos sacar la cabeza del agujero fueron los debates ideológicos, los programas de calidad como aquella Clave que nos daba la vuelta a la tortilla en un país recién estrenado. Pensar y darle al coco hicieron el resto.

Lo mejor es organizarse bien. Grito y pataleta sirven solamente las primeras veces, después hay que meditar, leer, estudiar, investigar, observar...  piensen, pues, en eso es imposible la censura.