Fin de semana por fin, una sugerencia habitual para los que quieran gastar el tiempo en casa es ver una peli. Por cambiar un poco de tercio desde la última vez, en la que un vikingo Kirk Douglas fue el protagonista, una película de hace un tiempo y que cuando se la recomendé a Dani le gustó mucho, es una que toca al gremio científico, pero bastante lejos de lo convencional.
Como algunas veces preferimos dejaros con el misterio, en este caso deciros solamente que se trata de una producción del maestro Carpenter y con un Ennio Morricone a la batuta...