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miércoles, 2 de marzo de 2022

Un momento para la poesía

Ajedrez


 I


En su grave rincón, los jugadores

rigen las lentas piezas. El tablero

los demora hasta el alba en su severo

ámbito en que se odian dos colores.


Adentro irradian mágicos rigores

las formas: torre homérica, ligero

caballo, armada reina, rey postrero,

oblicuo alfil y peones agresores.


Cuando los jugadores se hayan ido,

cuando el tiempo los haya consumido,

ciertamente no habrá cesado el rito.


En el Oriente se encendió esta guerra

cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.

Como el otro, este juego es infinito.


II


Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada

reina, torre directa y peón ladino

sobre lo negro y blanco del camino

buscan y libran su batalla armada.


No saben que la mano señalada

del jugador gobierna su destino,

no saben que un rigor adamantino

sujeta su albedrío y su jornada.


También el jugador es prisionero

(la sentencia es de Omar) de otro tablero

de negras noches y de blancos días.


Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.

¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza

de polvo y tiempo y sueño y agonía?


Jorge Luis Borges

martes, 13 de febrero de 2018

Un momento para la poesía


AJEDREZ

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?



Jorge Luis Borges




















viernes, 12 de agosto de 2016

Pensatiempos

Hoy os traemos un acertijo realmente curioso de ajedrez, pero que nadie se asuste: no hace falta ser un Kasparov para poder encontrar la solución. Baste decir que su autor, Sam Loyd, era famoso por sus resoluciones ingeniosas...
 
 
Blancas juegan y dan mate en una sola jugada
 
 
 
Si no das con la solución, te aconsejamos que coloques las fichas en un tablero y lo verás más claro. O mirar en los comentarios. Pero te aseguramos que si dispones las piezas en un tablero real darás con el quid de la cuestión.
 
 
 
 
 
 

jueves, 4 de julio de 2013

El fin de la partida

Jugando al ajedrez, a ver si sois capaces de pronosticar 
cómo se resuelve esta partida. 


En el siguiente movimiento las blancas ganan.





El ajedrez en las escuelas 
ayuda a los chavales a planificar su rutina
y es un buen ejercicio de entrenamiento mental para
favorecer la concentración. 





Muchas partidas pendientes... 
de las que son y de las que llegarán...