
Hace un tiempo saltó a la prensa el caso de Susi, una elefanta del Zoo de Barcelona que, deprimida a raíz de la muerte de otra elefantita, compañera de recinto, comenzó a comer sus propios excrementos. Ocasionó una gran movilización social, que incluso alcanzó a la Casa Real. La reina Doña Sofía dirigió una carta al Zoo de Barcelona. Esto hizo que el establecimiento colocase a la elefanta en un sitio más amplio y con una nueva compañera, Yoyo, una elefanta africana.