Para aquellos que decidieron caminar sin rumbo fijo y aterrizaron en un lugar como éste. Aquí tenéis vuestro sitio.
Mostrando entradas con la etiqueta el arte de escribir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el arte de escribir. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de abril de 2016

Cartas iban y venían...

Cuando cada vez más la gente se prodiga en mensajes de todo tipo a través del teléfono móvil, echamos más de menos el ritual de antes de mandarse cartas para comunicarse. 

Y es que hemos sido, yo creo, la última generación en escribir de esta manera. Nosotros teníamos por costumbre enviar cartas con todo tipo de contenidos a los amigos. Es algo tan bonito... poder ver cómo la otra persona se dirige a ti a través de su propia grafía... 

Somos chapados a la antigua, parece ser, pero es que consideramos algo vital, como una auténtica experiencia de vida, el tener nuestra propia caligrafía. Somos de los que pensamos que la pizarra electrónica no debería ser la futura sustituta de la pizarra de siempre de tiza y borrador. Porque, además del toque personal que da escribir así, le impregna identidad y cierto romanticismo, por qué no decirlo así. 

Sin embargo, cuando cada vez más vemos en los colegios e institutos cómo va ganando terreno la tecnología en detrimento del arte del lápiz y el papel nos ponemos melancólicos... ¿llegará el día en que desaparezcan los libros, las libretas, los folios o los sobres y sellos?. 

Bien es cierto que la inmediatez de las comunicaciones gracias a internet y a otros avances hace que todo fluya mucho más rápido y fácilmente. Pero si alguna vez habéis sentido el gusanillo o mariposas flotando en el estómago cuando corriendo bajas al buzón de casa y ves una carta de alguien especial dirigida a ti, entonces sabéis de lo que estamos hablando. Y no nos importaba la espera, porque la incertidumbre de no saber si hoy sería el día le añadía más ilusión. Y es que cartas iban y venían... palabras que no se las lleva el tiempo y que siempre seguirán en nuestros corazones. 





lunes, 17 de junio de 2013

EnTRENando

Llega tarde... un concurso que de breve me dejó un cartel de anuncio que en un viajar da para evadirme mentalmente y pensar en relatos cortos a golpe de historias que se tejen en un tren. Nada de participar esta vez, únicamente desafiar al reloj y en cinco minutillos lograr componer un pequeño texto antes de alcanzar la siguiente estación. El resultado: 

_______________________
________

Fue en un viaje pasajero que juramos amor eterno, y así de fugaz el paisaje se fue perdiendo entre raíles raídos de historias y por la ventanilla algún suspiro trivial... en menos de una hora se esfumó la locomotora, ya no te volví a ver más. Mientras, en aquel crujido tren soñé que esa voz evocadora que anunciaba mi destino, era la señorita desconocida cuya mercancía amorosa, como si tal cosa, ofrecía: "AVE, Madrid-Valencia a las 12:30 del mediodía". 
A partir de ahí te perdí de vista. 
Ese billete de ida y vuelta ahora ya solo de ida...




Y ahora vamos a por la siguiente etapa