Bajo este pintoresco título, nos adentramos en un viaje alucinante a través de muchas películas de superhéroes y ciencia ficción a la luz de explicaciones científicas.
Y volando entre sus páginas descubrimos que para que Superman pudiera usar su supersoplido, sus pulmones deberían ser trescientas sesenta y cinco veces más grandes que los de una persona normal.
Viajar por el hiperespacio sería posible siempre y cuando pudiésemos conseguir energía negativa.
El monstruo de Frankenstein se habría carbonizado con el rayo que se supone que le dio vida. Dicho rayo tendría una intensidad de 30.000 amperios y crearía una temperatura de 5.000 grados centígrados.
Y por si andáis agobiados porque el tiempo se os va, existen "máquinas del tiempo" llamadas "agujeros de gusano", que permiten viajar al futuro o al pasado. El inconveniente es que este fenómeno físico tiene un tamaño increíblemente pequeño, habría que reunir cien trillones de estos agujeros para que tuvieran el tamaño de un protón.
SEGÚN EINSTEIN:
LO MÁS INCOMPRENSIBLE DEL MUNDO
ES QUE SEA COMPRENSIBLE
