Para aquellos que decidieron caminar sin rumbo fijo y aterrizaron en un lugar como éste. Aquí tenéis vuestro sitio.
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jueves, 6 de agosto de 2015

Llegan las estrellas fugaces

Como muchos sabéis, agosto es un mes ideal para contemplar en la bóveda celeste un sinfín de estrellas fugaces que plagan el cielo de deseos. Tenéis muchas oportunidades de verlas, ya que durante todas estas noches caen de vez en cuando estos cuerpos celestes que tanto animan las veladas nocturnas. Pero si queréis verlas bien, bien, uno de los días que más nos deleitan con este grandioso espectáculo es el día 10, coincidiendo con "Las Lágrimas de San Lorenzo", que fue un santo que murió en la hoguera en una parrilla y derramó sus lágrimas en forma de estrella antes de morir.
 
Solamente unos consejos para verlas mejor: debéis buscar un lugar donde la contaminación lumínica sea más bien escasa y esperar un poquito y bien atentos a que vayan surcando el firmamento estas "estrellas". Lo entrecomillamos porque en realidad no son estrellas, sino el polvo de un cometa.
 
¡Mucha suerte! ¡Que veáis un montón de ellas y pidáis muchos deseos! Seguro que alguno se terminará por cumplir.
 
 
 
 
 

jueves, 8 de agosto de 2013

Chorreo de estrellas

Con esto nos referimos a darse 
un buen baño bajo un cielo inmensamente estrellado, 
porque se puede hacer perfectamente 
en esta época del año. 


Muchas veces la lluvia de estrellas 
nos empapa durante varias horas 
y salimos hechos una sopa...



Hay que estar muy atentos para no perderse ni una, 
por si no llegáis a tiempo
os prestamos ésta:




¡¡ Pero caerán muchas más !!



Habrá que consultar las previsiones meteorológicas, 
para comprobar que la visibilidad es óptima.

Lo siguiente: abrir bien los ojos 
y llenar el CORAZÓN de MAGIA






martes, 10 de julio de 2012

Persiguiendo Perseidas

Mirar al cielo en las noches de verano es una cita obligada para nosotros. Persiguiendo a esas Perseidas fugaces que se desdibujan en segundos mientras San Lorenzo llora su suerte, nos dedicamos a alzar la vista y contemplar durante horas este espectáculo que nutre de deseos nuestra larga espera cada madrugada del 11 de agosto. 


Las primeras veces que recuerdo haberlas visto tienen como escenario mis queridas tierras manchegas, en un agosto de fiestas patronales y en lo alto de unas doradas llanuras de campiña. Salir por la noche a tomar el fresco o a pasear por la carretera son costumbres que se repiten en estos pueblos de La Mancha. La cita con las Perseidas no nos la perdíamos nunca. Y ahí siempre estábamos nosotros, con la mirada bien reluciente, solazándonos con las constelaciones de estrellas mientras esperábamos vehementemente entre la oscuridad de una solitaria carretera a que llegaran las hijas de Perseo e iluminaran el estigio manto de la noche.


Este verano tal vez se repita el mismo escenario y volvamos a verlas en un pueblo de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme... los recuerdos ganarán entonces la batalla a los deseos... y todos esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia...