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martes, 17 de abril de 2012

Vocabulary al rescate !

Ayer, en la clase de inglés, tuve que salir al rescate de dos hojas de vocabulario ("vocavulari" escribió ella...) que iban a acabar en la papelera. 

Una de mis alumnas pensaba tirarlas porque decía que se le había acabado el cuaderno. Así que, en plan Capitán Planeta, las salvé de una muerte segura.






De paso me sirven para tener 
otro recuerdo de una de mis peques :D




viernes, 13 de abril de 2012

Diccionario de José Luis Coll

En el día a día en las clases estamos acostumbrados a usar de vez en cuando el diccionario para resolver alguna que otra duda con eso del vocabulario. Y, con lo rica que es nuestra lengua y lo que a nosotros nos gusta enriquecerla, aparecen nuevos vocablos (nosotros decimos que son "palabros") que nos resultan bastante graciosos.

En la clase de Mates se oye una tos... y entonces le digo a la peque, eres un poco TOSUDA ¿no?.


TOSUDA: persona cabezona que 
se empeña en dar el Tos-Tón.


O de repente explicando cosas sobre los erizos de mar sale el "palabro" RUBOERIZARSE.


RUBOERIZARSE: Coger color rojo 
mientras se te erizan los pelos.



Antes de que nosotros pusiéramos en práctica eso de probar a combinar palabras y trastocar su significado, un genio de la oratoria ya sentó los precedentes para poder hacerlo. El gran José Luis Coll fue extendiendo su jerga para dar rienda suelta a todo un alarde de términos acientíficos. Libro recomendado al cien por cien, su lectura se hace muy fácil y las risas se desbocan.





Abrimos una de sus páginas al azar y encontramos por la "C":

CARISMA: Alhaja que cuesta muchísimo.

CARLOS III: El más certero de los Carlos.

CAR-MEN: Coche para hombres en Inglaterra.

CARNECERO: Guiso del pobre. 
Generalmente patatas con caldo, 
más caldo que patatas, pero sin nada más.





viernes, 16 de marzo de 2012

Palabras más, palabras menos

Las palabras, como protagonistas indispensables del lenguaje, lo invaden todo. No nos damos cuenta, pero sin querer van llenando nuestros días. 

Algunas de estas palabras son arrojadas sin más cual fiera en un circo romano y salen a embestir conciencias, inquietudes. Otras se resguardan en los mimos de poetas y escritores, de cuentacuentos y actores, para engrandecer los sueños de quien las recibe.

Atentos a muchas conversaciones que fluyen de gente sin ningún pelo en la lengua, nos quedamos boquiabiertos cuando escuchamos a voces algo tal que así:


"Contra más pienso de que 
me se ha caído la amoto al suelo, 
más tardaré asin en llegar ande me manden". 


La mueca de después da un gran vuelco a nuestras caras, lo siguiente un signo de interrogación descomunal. 

Otras veces llegan a nuestros oídos palabras con una melodía contagiosa, logrando despertar el oído dormido con suavidad.

Una de nuestras favoritas es ENCARAMAR. Leyéndola de seguido el sentido que tiene es aquello de subir a un lugar alto y difícil de alcanzar. Como muchos ideales, como muchas palabras que asumen el reto de llegar lejos y se encaraman en nuestra rutina. Volvemos a leer: ENCARAMAR. Y entonces sentimos el vaivén de unas olas que nos hacen ver de frente el mar, como si esa feroz embestida fuera un dulce mecer de su esencia. 



TODAS LAS PALABRAS              
               TIENEN UNA HISTORIA QUE CONTAR