Tras esta larga espera,
dando luz a una quimera,
al fin domé a la fiera.
Feroz como cualquiera,
afilados dientes
asoman ausentes.
Sólo queda el silencio...
aquel presagio inerte
mora ahora en el mar.
Lágrimas en la arena
afuera no volverán
el aliento las llora.
Al son del viento
suave compás de espera
va y viene en un suspiro.
Respiro.
Te miro.
Llega la hora.
- Almu -
No hay comentarios:
Publicar un comentario