Ya que muchos de vosotros quizás habéis podido probar ya el videojuego de El Viaje de Pinchitos, os contamos los entresijos de cómo tuvimos la idea, cómo lo hicimos y algunas anécdotas que nos han surgido.
¿La idea?
Desde hace tiempo decidimos que en nuestras excursiones nos acompañara un simpatico erizo, al que poco después bautizamos como Pinchitos, para acercar a los más peques la Naturaleza.
Después de hacerle muchas fotos por los lugares por donde hemos pasado, y también porque hace unos años nosotros mismos nos encargábamos de mostrar la Naturaleza, nos vino la idea de enseñársela de forma virtual a los más peques a través de algo que les gusta mucho: un videojuego.
El protagonista estaba claro quién tenía que ser. Crear el escenario y otros detalles técnicos lo fuimos haciendo muy poco a poco.
¿Cómo lo hicimos?
Pues consultando muchos libros (hemos llegado a leer como seis o siete tomos gordos a la vez) y de forma totalmente autodidacta. Nuestro videojuego no es uno comercial que cuenta con grandes recursos, pero hemos trabajado bastante para terminarlo y el resultado nos parece muy bueno para ser el primero. Y, como tenemos pensado seguir haciendo más, irán llegando otros muchos nuevos y con ciertos retoques o avances técnicos.
Hemos tenido que enfrentarnos a un gran reto: además de tener que hacer todas las pantallas con sus correspondientes fotografías, hay otras muchas variables a la hora de crear un videojuego que, por muy sencillo que sea, son bastante complicadas de interpretar en lenguaje de programación, por lo menos para alguien que lo hace por su cuenta y sin ninguna ayuda.
¿Alguna anécdota?
Una vez, en El Castañar de El Tiemblo, mientras hacíamos una foto con Pinchitos posando con los pinchos del erizo de una castaña, pasó una madre con su hijo pequeño y nos dijo: "Ay, qué gracioso, qué buena idea lo del erizo".
Sin duda una de las cosas más graciosas y curiosas que tuvimos que hacer para que saliese en el juego es grabar a Pinchitos bajo la lluvia. Le hicimos un impermeable a medida y lo llevamos a un parque cercano uno de los días más lluviosos de este otoño. El pobre allí estuvo aguantando el chaparrón durante un buen rato, menos mal que fueron pocas tomas... En el juego sale también el vídeo. Si en vuestras pantallas no es visible, estamos en proceso de arreglarlo, muy pronto estará disponible, en nuestro ordenador sí se puede ver bien. Así que de momento os dejamos con nuestro Pinchitos bajo la lluvia:
Dos sitios que hemos pisado infinidad de veces son El Monte de El Pardo y el Jardín Botánico de Madrid.
Y mañana, si no se presenta un cambio de planes de última hora, estaremos de reencuentro. Volveremos a ver a nuestra querida y entrañable amiga Palmira. Para que sepáis de quién estamos hablando deciros que Palmira es una ancianita para nada mayor que tuvimos la inmensa fortuna de conocer mientras hacíamos rutas guiadas por ese Monte de El Pardo con chavales de institutos diferentes de Madrid. Fueron nueve años seguidos charlando con ella todas las mañanas.
Como teníamos muchas ganas de volverla a ver y ella está de guía voluntaria en el Real Jardín Botánico de Madrid, nos hemos apuntado a su actividad y así podemos disfrutar de las dos cosas a la vez: su compañía y un estupendo paseo por un sitio tan bonito.
Va a haber muchas fotos que enseñaros, así que estaros pendientes del blog, que os contaremos cómo ha sido todo y pondremos algunas imágenes.
Para nosotros nos hace mucha ilusión volverla a ver... es una mujer optimista como pocas... con una vitalidad envidiable y hemos compartido muchísimo con ella...¡Mañana seguiremos con la crónica!
Los que seguís el blog ya conocéis a nuestro simpático erizo en la mochila, de nombre Pinchitos. Ahora ya cuenta con un espacio propio donde los más peques podrán descubrir la Naturaleza de una forma original y divertida.
Además de dedicarnos a escribir en nuestros diferentes blogs, en ocasiones nos apetece enviar artículos para colaborar con alguna publicación.
Una en la que probamos suerte fue Ambientum. Es una revista que trata temas relacionados con el medio ambiente. Como Educadores Ambientales con una larga trayectoria, decidimos hacer un artículo editorial que abordara el tema de la sinergia entre la Educación y la Conservación de la Naturaleza.
Pasado un tiempo de enviar el texto, salió publicado. También está disponible en Un Ambientalista.
Este es el enlace con la Revista Ambientum, por si además de leer lo que escribimos queréis echarle un vistazo al resto de lo que hay escrito:
Huelga decir que aquí en Madrid la lucha por defender los derechos de la Escuela Pública continúa.
Otra jornada de huelga más. Mientras tanto hay gente que se dedica a debatir en los despachos sobre el modelo idóneo de Educación. Deberían deshacerse de su afán sabelotodo y estar día a día en una clase con adolescentes y su problemática. Para ver mejor el panorama basta asomarse a las aulas de enlace, las de compensatoria, orientación pedagógica y diversificación.
Los profesores que hemos llegado a ser educadores por convicción, por amar este trabajo, por sentir que los alumnos y su educación nos importan mucho, no somos correspondidos en cuanto a las consideraciones que merecemos. Además de no contratarnos nos menosprecian por todos los flancos.
En ese constante hablar de este tema, hay otras muchas profesiones sucedáneas que se nutren del término educador. Parece fácil y que es algo que cualquiera puede desempeñar, pero las garantías de hacer frente a una profesión como ésta se reducen cuando no existe la vocación ni la formación adecuadas. Hemos visto muchos ejemplos sobre esto y todavía persisten en el tiempo. ¿Por qué se desgasta una palabra tan grande y bonita como Educación y se usa para todo? Quizás porque es sabido por todos que la Educación es importante.
Hay gente que piensa que ser educador, profesor, maestro, es coger un libro y empezar a parlotear todo lo que pone en él. La elocuencia, empatía y grandes dosis de paciencia han de ser el eje fundamental para llevar una clase al éxito. Hablar a los chavales de tú a tú, aun guardando las distancias, es algo que muchos olvidan. Porque es igual de importante explicar matrices o determinantes o el ciclo de Krebs que preocuparse por sus inquietudes y hacer todo lo posible por orientarlos.
Nosotros tenemos una amplia experiencia como Profesores que somos y Educadores Ambientales que fuimos durante muchos años. Podríamos estar hablando largo y tendido sobre el tema. Pero hay cosas que no necesitan ser contadas, van emergiendo por sí solas. Y si tú que estás leyendo esto nos has conocido o conoces algún profesor vocacional que ahora mismo se encuentre en nuestra situación de paro y desamparo, ¿de qué parte te pondrías?
Así es como vi a este pequeño cachorro de lobo cuando lo pude coger en mis brazos en mi etapa como monitor en el centro de naturaleza de Cañada Real Opennature, situado muy cerca de El Escorial.
Todo un privilegio del que me siento muy afortunado. La loba de la manada de este centro de recuperación de fauna ibérica había tenido cachorros hacía poco y de vez en cuando se los soltaba por la hierba para que retozaran.
He conocido durante unos cuantos años a los lobos de Cañada Real, he aullado con ellos, les he dado de comer y también hemos compartido juegos. La comunicación que teníamos era algo único.
Tener en mis manos esa bolita de pelo es una de esas cosas que no se olvidan. No tengo palabras para describirlo.