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viernes, 14 de abril de 2017

Doce meses, doce mitos

Venus, la diosa del amor




El mes de abril está dedicado en el calendario romano a la diosa Venus, cuyo nombre griego es Afrofita. Venus es la diosa del amor, la femineidad, y la belleza (el matrimonio y la maternidad quedaban bajo los auspicios de Juno, esposa de Júpiter). Según la mitología, Venus tuvo un origen peculiar, pues nació de la espuma del mar cuando Saturno, padre de Júpiter, le cortó los genitales a Urano, el Cielo, y estos cayeron al océano.

Como sucede con muchos de los dioses grecolatinos, el comportamiento de Venus no siempre fue ejemplar. Por ejemplo, se casó con Vulcano, el dios herrero, cojo y jorobado, mientras amaba en secreto a Marte, el dios guerrero. Cuando Vulcano los sorprendió cometiendo infidelidad, atrapó a los dos amantes en una red irrompible y los paseó para su vergüenza por todo el Olimpo.

Sin embargo, no siempre actúa Venus como una diosa caprichosa y enamoradiza. Fue la madre y protectora de Eneas, uno de los héroes de la guerra de Troya, y uno de los pocos que consiguió escapar a la destrucción de la ciudad (Eneas y su hijo Ascanio eran troyanos, y por lo tanto, del bando perdedor). Venus guió a Eneas en un largo viaje (narrado en la Eneida, de Virgilio) que acabó cuando desembarcaron en las costas de Itálica. Por ello, se considera a Eneas uno de los primeros padres de Roma (aunque los fundadores de la ciudad fueran posteriormente Rómulo y Remo), y por asociación, Venus tuvo un lugar destacado en el panteón romano. César le levantó un templo bajo la invocación de Venus Madre.

Las palomas eran sus aves sagradas, las cuales tiraban de su carro. Sus plantas eran la rosa y el mirto.





jueves, 23 de marzo de 2017

Doce meses, doce mitos

Marte, el dios guerrero





Los antiguos romanos dieron el nombre de marzo al tercer mes del año en honor a Marte, el dios de la guerra equivalente al Ares griego. Si se consagró este mes al violento hijo de Júpiter es porque, curiosamente, Marte fue en sus orígenes también una deidad de los cultivos, y marzo coincide con el comienzo de la primavera, cuando todo florece y revive. Para ganarse su favor en el cultivo de los campos, los romanos sacrificaban un caballo.

Entre los griegos, Ares estaba siempre enfrentado (y en ocasiones eclipsado) por su medio hermana Atenea, ya que representaban dos caras diferentes del arte de la guerra: mientras Ares era impulsivo y cruel, Atenea era fría y estratega. En la antigua Roma, sin embargo, esta dualidad no estaba tan presente. Para los romanos Marte perdió mucha de la impulsividad y brutalidad del Ares griego.

Una civilización tan basada en la guerra y la conquista como la romana no podía dejar de poner a este dios en un lugar privilegiado. Se dice que fue el padre de los gemelos Rómulo y Remo, que fueron amamantados por una loba (y es que el lobo, junto con el pájaro carpintero, eran sus animales sagrados). Sus armas distintivas eran la lanza y el escudo. A Marte se le imploraba el favor antes de cualquier batalla, y el emperador Augusto le tenía un aprecio especial entre el panteón de dioses romanos.




 

domingo, 12 de febrero de 2017

Doce meses, doce mitos

Plutón, el Dios de los Infiernos





Febrero es el mes que los romanos consagraron a Plutón, el oscuro dios de los Infiernos. Durante este mes, se realizaban ritos religiosos en honor de Plutón, cuyo objetivo era purificarse (en latín, "februare") en vistas al año que se tenía por delante.

Quizás a alguno le extrañe que unos ritos de "limpieza" interior se hicieran en honor de un dios tan siniestro, pero hay que recordar que Plutón, al igual que en su versión griega de Hades, era también el dios de todas las riquezas que encerraba la tierra, y por lo tanto era otorgador de prosperidad y riquezas. Así, el "februo" sería también una forma de pedir fortuna para el resto del año.





sábado, 7 de enero de 2017

Doce meses, doce mitos

Jano, el Dios de las Puertas





Inauguramos una nueva sección que nos va a acompañar en este blog durante todo el año, y en la que relacionaremos los nombres de nuestros meses con antiguas historias y personajes míticos.

El primero no podía ser otro que el dios Jano, adorado en la antigua Roma como deidad de las puertas y los comienzos. A Jano se le representaba con dos rostros que miraban en direcciones opuestas, por lo que también recibía el nombre de Bifronte. Una de las caras miraba hacia el pasado, lo que se dejaba atrás, y la otra hacia el futuro que había de venir. Se consideraba que todas las puertas principales de las casas (domus) estaban bajo su protección. Pero Jano no era precisamente un dios menor, y llegó a tener un templo propio en el Foro, cuyas grandes puertas se abrían de par en par en tiempos de guerra, y se cerraban en tiempos de paz. El primer mes de nuestro año, enero, recibe su nombre en honor al dios Bifronte, detalle que se ha conservado mejor en la lengua inglesa (January).



domingo, 6 de septiembre de 2015

Leyendas de todo el mundo




 
Pan fue uno de los dioses con peor estrella de la Mitología griega. Lo primero que oyó al nacer fueron los gritos de horror de su madre Driope al ver la criatura que había salido de su vientre: un ser mitad humano, mitad cabra. Lo rechazó, y Hermes, envolviéndolo en pieles de liebre, lo subió al Olimpo para que el resto de los dioses se riesen y divirtiesen a su costa (una muestra más de que no todos los dioses deben servir de ejemplo para el comportamiento de los mortales).

Cuando tuvo edad suficiente, Pan se marchó para vivir en los montes, entre la maleza y las bestias, lejos de cualquier otro dios. De hecho, al contrario que los grandes como Apolo, Ares o Atenea, no tomó parte en ninguna guerra ni apoyó a ningún héroe. En sus bosques de Arcadia, Pan solo se interesaba por las plantas, los animales y los pastores y cazadores que entraran en sus dominios.

Y las ninfas, claro. A pesar de su aspecto tosco, Pan fue un gran seductor, y los mitos hablan de sus muchas aventuras amorosas. Pero no tuvo tanta suerte con la ninfa Siringa, que rechazó sus atenciones, y para huir de él se transformó mágicamente en un cañaveral. Pan, no sabemos si consciente o no de lo que hacía, cortó varias cañas y las usó para fabricar la primera "flauta de Pan", también llamada siringa en honor de la desventurada ninfa. Curiosamente, Hermes se fijó en el invento del caprino dios, le dio el chivatazo a Apolo, y este le copió la idea y la hizo pasar como suya ¡vaya con los dioses olímpicos!

Por cierto, la palabra "pánico"  deriva del nombre del dios Pan, pues parece ser que esta era la reacción que experimentaban los hombres cuando se topaban con el dios de los montes y las bestias.





sábado, 27 de junio de 2015

lunes, 24 de febrero de 2014

Leyendas del mundo


Odín



Odín, también llamado Woden y Wotan, es el dios principal del panteón vikingo, padre y gobernante de los dioses Aesires. Se le representa como un guerrero anciano pero vigoroso y fiero, tuerto, armado con una lanza mágica, con dos lobos junto a él y dos cuervos, llamados Hugin y Munin (Pensamiento y Memoria). Tiene poder sobre el trueno y la magia de las runas, que le fue revelada cuando se colgó a sí mismo durante nueve días y nueve noches de las ramas de Yggdrasil, el Fresno Mundial.

Odín es el padre del célebre Thor, también dios del trueno, mucho más impulsivo que su padre. Está casado con Frigga y es hermanastro de Loki, el dios embaucador, con sangre de gigante.

Odín es una figura trágica. Renunció a su ojo izquierdo para poder beber de las aguas de la fuente de la sabiduría, custodiada por la cabeza del gigante Mymir. A causa de ello, es consciente de que algún día terminará llegando el Ragnarok, el final del mundo y de los dioses. Por más que sus acciones van encaminadas a evitar este final, comprueba una y otra vez la inutilidad de sus esfuerzos, pese a lo cual no ceja en intentar retrasar el infausto acontecimiento.




domingo, 9 de febrero de 2014

Leyendas del mundo


- Ganesha -




Ganesha es uno de los dioses más populares del panteón hindú. Se le reza y agasaja para conseguir sabiduría, éxito en alguna empresa que vaya a comenzar o abundancia en un hogar.
 
Ganesha nació cuando la diosa Parvati, esposa de Shiva, fue a darse un baño. Ella deseaba que nadie la molestara, así que recogió mugre y aceite de su cuerpo, los moldeó con forma de hombre y luego roció la figura con agua del Ganges para que cobrara vida. Ordenó al joven Ganesha que montara guardia y disuadiera a cualquier mirón que quisiera acercarse. El problema vino cuando Shiva quiso mirar a su esposa durante el baño. Ganesha bloqueó el paso del dios, pero éste, enfurecido, le cortó la cabeza. Cuando se le pasó la furia y se dio cuenta de que el muchacho solo cumplía las órdenes de su propia esposa, Shiva revivió a Ganesha y le dio una cabeza de elefante a cambio de la que había perdido.
 
Ganesha es retratado a menudo junto a un ratón, que representa el lado astuto de la sabiduría, y que le da consejos cuando el dios de cabeza de elefante se deja llevar por sus pequeños vicios. Según los escritos hindúes, el ratón ¡también le sirve de montura!
 
Ganesha es un dios sabio, pero algo perezoso. Cuentan que en una ocasión hizo una apuesta con su hermano Skanda para ver quién podía descubrir más acerca de las maravillas del mundo. Skanda partió de viaje de inmediato y recorrió el globo durante años. Ganesha, sin embargo, se quedó en su hogar de la India y leyó. Cuando Skanda regresó, Ganesha le contó todas las maravillas acerca de las que había leído ¡y ganó la apuesta!
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 21 de septiembre de 2012

Leyendas de todo el mundo

Una de las leyendas de mitología clásica más populares 
es la de SATURNO DEVORANDO A SUS HIJOS:





Saturno era hijo de Urano y de Gea. Le profetizaron que uno de sus hijos lo mataría y lo destronaría, por lo que a medida que nacían hijos de su mujer, Rea Cibeles, él los devoraba. Cibeles decidió salvar a uno de ellos, a Júpiter, que cuando nació fue cambiado por una piedra. Saturno se tragó la piedra en lugar del niño y el joven dios Júpiter fue criado en secreto. Cuando Júpiter fue mayor se rebeló contra su padre, le dio muerte y sacó de su interior a todos sus hermanos que habían sido devorados. La leyenda es toda una alegoría puesto que Saturno simbolizaba el Tiempo que a su paso va devorando todas las cosas.





miércoles, 8 de febrero de 2012

Leyendas de todo el mundo

Después de traeros la leyenda rusa de Baba Yaga, hoy hemos cambiado de continente para contaros:


LEYENDAS AZTECAS - QUETZALCÓATL

El nombre de Quetzalcóatl proviene de quetzal, nombre de un pájaro con una larga cola de plumas y cóatl que sirve para designar a la serpiente. 

Quetzalcóatl era hijo de Coatlicue, diosa de la tierra. Fue un niño muy bueno y dócil, de gran corazón, apenas se atrevía a coger una flor por no hacerle daño. Cuando fue creciendo pudo descubrir muchos secretos y destrezas que enseñó a la humanidad. Encontró el escondite del maíz, se enteró del valor de las piedras preciosas y aprendió a usar distintas plantas.

La bondad e integridad de Quetzalcóatl irritaron al gran dios Tezcatlipoca, el Espejo de Humo, que era todo lo contrario a él. Se decía que podía descender de los cielos bajando por una cuerda hecha con la tela de una araña. Era el dios de la alegría; pero a la vez era el dios de la discordia, de la prosperidad y la destrucción y era muy tramposo.

Un día Tezcatlipoca puso frente a los ojos de Quetzalcóatl un espejo para que se viera. Se vio muy viejo y se horrorizó, pensó que defraudaría a su gente. Tezcatlipoca lo convenció para que se mirase de nuevo. Le dio un precioso vestido adornado con las plumas de un quetzal y una máscara azul representando a una serpiente.


Existen varias historias sobre la vida de Quetzalcóatl. En algunas narraciones se le presenta como personaje histórico. Según una de ellas era un sabio gobernante de Tula, la principal ciudad del Imperio de los toltecas. Nueve reyes de los toltecas llevaron el nombre de Quetzalcóatl.


Aquí lo podéis ver bajo un manto de estrellas y el abrazo de una gran serpiente adornada con plumas.


El gran Quetzalcóatl